Un asalariado detecta una idea de negocio. Cree que podría iniciar un nuevo proyecto emprendedor con garantías. Sin embargo, no quiere perder los ingresos percibidos por su actual labor como asalariado en una empresa.
¿Es posible facturar 30.000 euros al mes mientras se viaja o se plantan zanahorias en un pueblo remoto? Desde luego. La figura del freelance on-line ha venido para quedarse El asundo de las predicciones siempre se ha prestado a estrategias de todo tipo.